Lo que no se repite

Lo que no se repite

Querida amiga,

 

El otro día alguien me escribió preguntando por qué dos pares del mismo modelo no eran exactamente idénticos. Al principio pensé en explicarlo como una disculpa. Pero cuanto más lo pensaba, más me daba cuenta de que no había nada que disculpar: eso es, precisamente, lo que hace que cada par sea real.

 

Cuando algo sale de una fábrica, sale exactamente igual mil veces seguidas. Ninguna mano ha decidido nada, ningún ojo ha corregido nada. Cuando algo sale de las manos de Abdellah, cada trenzado responde a cómo se comportó la fibra ese día, a la luz que había, al humor con el que empezó la mañana. Dos pares nunca serán fotocopias, porque no hay fotocopiadora: hay una persona.

 

Me gusta pensar que comprar algo así es comprar un momento concreto, no solo un objeto. El par que tienes tú es distinto del que tiene tu amiga, aunque lo hayáis pedido el mismo día. Y eso, para nosotros, no es una limitación del proceso: es la razón de ser de todo el proceso.

 

Lo perfecto se fabrica. Lo real se hace. Nosotros preferimos lo segundo, y esperamos que tú también.

 

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